
El otro día me llamo Alberto, al que muchos conocereís por ser el artifice de "Popair" su fiesta semanal que tanto éxito tiene. Me pregunta Alberto muerto de risa que si habia visto los post relativos a Barcelona en el "Sartorialist", la única foto que aparece de Barcelona es la de Enriqueta Cosculluel,, una octogenaria curiosa, que se nota que ha lucido todas las modas, cuando había modas que seguir y cuya belleza sigue estando en sus ojos. Alberto me decía: Imáginate todas las modernas de Barcelona dando vueltas, para que Scott Schumann las vea y las retrate, y va y la única retratada es esa señora a la que suponemos ajena a toda esa expectación. Me pregunto la impresión que habrá tenido este americano, bajito, fornido e impecable, cuya contribución al estilo mundial es más significativa de lo que parece a simple vista.
Tuve la suerte de asistir a la presentación de su libro y de oirle explicar su proyecto. Es interesante siempre ver a gente que está ahí por su aportación real al mundo en el que cree. Hoy que esto parece cada vez más complicado y que las cosas son tan livianas, que parece que surgan solas, aunque los verdaderos profesionales sabemos el gran esfuerzo que hay detrás. Me pregunto que le habrá parecido a este newyorkino de adopción, este nuestro pueblo dónde salvo muy escasas excepciones la gente se viste, peina, perfuma y maquilla de forma horrenda. Dónde la modernidad se supone que es la oposición a la costra casposa que arrastramos hace décadas...cuándo la modernidad es ya otra cosa hace muchos años. En este país dónde perdemos el culo por parecernos a los demás adelantados, cosa que nunca sucederá o nos reafirmamos mediante lo peor que tenemos.
Me hubiera gustado que Scott me hubiese hecho una foto pero claro yo estaba liado con algo como siempre, para perder el tiempo dando vueltas, ahora que estoy en la fase "yo quiero ser como Pilati",pues me hubiera hecho ilusión para que negarlo...pero bueno no quedo muy bien, en las fotos por lo general, así que mejor...
De todas formas la modernidad por norma general está clonada, en lo estético, los que mandan e influyen en los que obedecemos, aunque intentemos hacerlo de una forma mínima mente personal, supongo que sentirnos dentro del grupo nos da ciertas seguridad aunque dentro del grupo haya crétinos como la copa de un pino.
Yo , ya superada la fase del look, ahora pienso en la fase de la actitud pero no como pose, sino como forma de entender la vida. En mi caso me considero moderno porque no me he doblegado nunca ante lo comercial y lo monótono. Mi trabajo me hace muy feliz, aunque nunca me haga rico. Nunca he trabajado por dinero, nunca he podido, posiblemente mi trabajo me sirve para encontrar cierta visibilidad necesaria para mi autoestima y desde luego para expresar mi modesta visión de ciertas cosas.
Mis amigos todos son así cada uno de ellos es moderno por algo que me llega y me hace ser feliz junto a ellos y gracias a ellos, en la mayoria de los casos. Posiblemente vivimos en una búrbuja, pero la realidad es tan gris y ordinaria que a pocos nos interesa, justamente lo que más me pone es la forma en que cada uno se las ingenia para saltar por encima de toda mierda. Los que son muy artys, obviamente viven en un espacio estrecho y preciso pero a su medida justa. Otros convierten la situación más cotidiana en la más entretenida gracias al culto al freakismo y al feismo como formas de aligerar el vacío y el miedo. Otros prefieren autoexcluirse, de todo y otros simplemente intentan siempre mostrar su mejor cara. No conozco a ninguno que no sea preciso y particular, es decir, no hay ninguno vulgar.